Terapias Infantiles en Lima - Perú
Este es un espacio de consulta y de difusión de estrategias para padres y maestras en materia de como desarrollar las potencialidades de nuestros niños para un optimo desempeño escolar y personal. Es importante que sepamos cada vez mas del desarrollo integral de nuestros pequeños para poder prevenir desfases que pudieran presentarse y sobremanera puedan interrumpir aprendizajes significativos de nuestros niños.
sábado, 25 de octubre de 2014
jueves, 6 de febrero de 2014
Problemas de pronunciación.
¿Qué es la dislalia?
La
dislalia es un trastorno de la pronunciación, caracterizada por una
articulación defectuosa en la cual el niño omite, sustituye, distorsiona o
adiciona fonemas tanto en su conversación espontanea como en un habla
repetitiva, por ejemplo: dice ‘pata’ por ‘palta’, ‘pelo’ por perro’, ‘palato’
por ‘plato’, etc .
Actualmente,
se emplea más el término de Desvío Fonético Fonológico ya que lingüísticamente
hablando abarca desde la imagen mental de la palabra hasta la articulación del
fonema en sí.
¿Desde cuándo podemos decir
que un niño presenta dislalias?
Se
considera una dislalia en si a partir de los 04 años, etapa en la cual el niño
debe presentar una mejor coordinación de
sus movimientos finos a nivel orofacial (mejillas, labios y lengua) y
discriminación auditiva, en esta etapa ya debería haber adquirido la mayoría de
los fonemas (/m/, /p/, /b/, /t/, /k/, /d/,/f/, /g/, /j/, /ch/, /s/, /n/, /ñ/.
En
edades tempranas, 02 ½ – 03 años, si se
puede observar si el niño ya va presentando una deficiencia para pronunciar, y
es aconsejable estimulación temprana del lenguaje para ayudarlo con los fonemas
básicos y no presente mayor dificultad a los 04 años donde los fonemas a
demandan mayor agilidad motriz.
Actualmente,
en nuestro medio se espera que el niño adquiera todos los fonemas antes de los
06 años, es decir, antes de ingresar al primer grado.
¿A que se deben las dislalias
o desvíos Fonéticos Fonológico?
Los
problemas de articulación tienen varias causales:
· Déficit
en la motricidad orofacial: poca fuerza, coordinación y/o agilidad motriz en
labios, mejillas y lengua, baja sensibilidad en cavidad oral.
·
Problemas
de audición.
·
Frenillo
lingual corto.
·
Alteración
anatómica en mejillas, labios, lenguaje, paladar y/o maxilares.
·
Malos
hábitos como uso excesivo de chupón, biberón o succión digital (chuparse el
dedo).
·
Síndrome
de Respiración Oral.
¿Cómo influye el tipo de
alimentación en los problemas de pronunciación?
Cuando
queremos fortalecer brazos, piernas o abdomen, hacemos deporte, gimnasia o
levantamos pesas, pero ¿cómo fortalecemos los músculos del rostro y
boca? Precisamente a través de un adecuada masticación, succión,
respiración y deglución, es por ello que la alimentación influye mucho en la
sensibilidad, fuerza, coordinación y agilidad motriz en cavidad oral.
Cuando
los niños comen alimentos variados y con consistencia:
·
Las
mejillas y los labios hacen fuerza para que el alimento no se escape de la
boca. Esta misma fuerza es necesaria para la pronunciación de vocales y fonemas
m, p, b, f.
·
Otros
músculos trabajan la fuerza masticatoria.
·
La
lengua acomoda los alimentos, mueve el bolo alimenticio de un lado al otro, y
se eleva para la deglución. Esto hace que la lengua tenga mayor fuerza y
sensibilidad para hacer los fonemas l, r, rr, ch, etc.
Los
niños de 02 ½ – 03 años que continúan
con comen alimentos pastoso, carne / pollo en trozos pequeños y/o no muerden
las frutas son los más propensos a tener dislalias.
¿Cómo influye el Síndrome de
la Respiración Oral en los problemas de pronunciación?
Lo
ideal es que respiremos por la nariz ya que así calentamos el aire, limpiamos
impurezas y tenemos mayor capacidad respiratoria.
Cuando
respiramos por la boca:
·
El
aire ingresa frio e impuro, y por ende el niño es más propenso a problemas
respiratorios, voz ronca y/o baja.
·
La
boca se mantiene abierta, haciendo que los músculos de las mejillas y labios
estén en estado de inactividad, por lo tanto sin fuerza para la pronunciación
de vocales y fonemas m, p, b, f. En algunos casos hasta hay babeo.
·
El
aire frio disminuye la sensibilidad en la lengua y por ende pueden ocasionar
problemas de articulación y masticación.
·
Puede
alterarse el desarrollo óseo del paladar (crece más hacia arriba – paladar alto)
imposibilitando que la punta de lengua llegue al realizar el fonema /rr/ por
ejemplo.
En
este caso se requiere trabajar bajo un equipo interdisciplinario, Medico
otorrinolaringólogo, odontopediatra y Terapeuta de Lenguaje especialista en
motricidad orofacial.
¿Influye el biberón, chupón y
la succión del dedo en los problemas de pronunciación?
Cuando
el niño hace uso excesivo del biberón y chupón (más allá de los 02 años) o
succiona su dedo con mucha frecuencia e intensidad, hay tendencia a presentar
dislalias e incluso alteración en la anatomía de la boca por lo siguiente:
·
La
tetina y/o dedo presiona la punta de la lengua y la mantiene baja,
acostumbrándola a que no se eleve, y por ello cambien su manera de deglutir y
presente dificultad en los fonemas /l/, /n/, /r/ y /rr/ donde se requiere
precisamente que eleve la punta de la lengua.
·
La
tetina y/o dedo empuja los dientes incisivos inferiores hacia atrás y los
dientes incisivos superiores hacia delante ocasionando una mordida abierta.
¿El frenillo lingual ocasiona
dislalias?
Todos
tenemos frenillo lingual, pero hay varios tipos de frenillo, en el caso de los
frenillos cortos y anquilosados es más propenso el problema de pronunciación, esto se da solo en aquellos que están muy
pegados a la base de la lengua o son gruesos, para ello es necesaria la
evaluación del terapeuta de lenguaje y en casos extremos es necesaria la frenectomía. Cabe indicar que
la persona idónea para realizar la frenectomía es el Odontopediatra pero por
indicación de Terapeuta de lenguaje quien valora el frenillo no solo en la
pronunciación sino en el proceso de la deglución.
¿Influye la respiración oral
también en el aprendizaje del niño?
Efectivamente
cuando el niño presenta el síndrome de respirador oral, va a presentar ciertos
signos y síntomas que independientemente de generar un problema de
pronunciación va a generar una disminución en la oxigenación del niño, quiere
decir, mientras el respira por la boca ingiere menor cantidad de oxigeno, al
ingerir menor cantidad de oxigeno llega en menos cantidad al cerebro por tanto
los niños con esta dificultad van a presentar problemas de atención,
concentración, fatiga, etc, y esto va a propiciar de una u otra manera
dificultades en el aprendizaje, el tema de la respiración oral es muy amplio y
para la adecuada corrección de este interviene un equipo de profesionales entre
ellos el médico otorrinolaringólogo, el odontólogo en la especialidad de
ortopedia funcional y el terapeuta de lenguaje especialista en motricidad
orofacial.
¿Qué recomendaciones darían
para los padres de familia?
Estar atento al desarrollo del lenguaje.
Ingerir alimentos variados en sabor y consistencia (galletas, carnes, frutas con cascaras, pan, verdura, etc.).
Si su niño come en trozos pequeñísimos la carne o pollo, paulatinamente debe de aumentar en volumen y espesor para que él mismo los mastique y fortalezca sus músculos.
Durante la masticación evitar que tome agua constantemente puesto que así el alimento rápido se ablanda y ya no haría el mismo ejercicio de masticar.
Evitar el uso de chupón y biberón en exceso.
Utilizar frente al niño un habla clara, evitando diminutivos, por ejemplo: ‘titi’ por ‘carro’, ‘guau guau por perro’ etc
Ayudarlos a aprender a hablar o corregir su pronunciación con mucha paciencia y evitando las burlas o comparaciones con otros niños, ya que esto adicional puede generar un problema de índole personal, afectando su autoestima y siendo propenso a bulling por parte de sus compañeros de aula.
Estar atento al desarrollo del lenguaje.
Ingerir alimentos variados en sabor y consistencia (galletas, carnes, frutas con cascaras, pan, verdura, etc.).
Si su niño come en trozos pequeñísimos la carne o pollo, paulatinamente debe de aumentar en volumen y espesor para que él mismo los mastique y fortalezca sus músculos.
Durante la masticación evitar que tome agua constantemente puesto que así el alimento rápido se ablanda y ya no haría el mismo ejercicio de masticar.
Evitar el uso de chupón y biberón en exceso.
Utilizar frente al niño un habla clara, evitando diminutivos, por ejemplo: ‘titi’ por ‘carro’, ‘guau guau por perro’ etc
Ayudarlos a aprender a hablar o corregir su pronunciación con mucha paciencia y evitando las burlas o comparaciones con otros niños, ya que esto adicional puede generar un problema de índole personal, afectando su autoestima y siendo propenso a bulling por parte de sus compañeros de aula.
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